La fiscalía pedía séis años de cárcel
M. J. CRUZADO
Según el fallo judicial, Mourad pudo aprovechar ese momento para introducirse en el remolque donde David transportaba el equipaje de los pasajeros. Ya de camino a España unos motoristas le hicieron señales para que cerrara la puerta del remolque. Se bajó, echó la llave y no volvió a abrirla hasta el puerto de Tarifa por orden de la Policía Nacional. Fue entonces cuando los agentes descubrieron al ciudadano marroquí oculto en el fondo del vehículo.
A pesar de la declaración de los numerosos clientes y compañeros de profesión que lo acompañaban y de la propia confesión exculpatoria de Mourad, David fue detenido y tres días más tarde encarcelado hasta que su abogado consiguió que la jueza decretara una fianza.
Durante estos meses ha pesado sobre él como una espada de Damocles los seis años de prisión que pedía el fiscal. Solicitaba además que fuera inhabilitado para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo que durara la condena y que asumiera las costas del juicio. Una jueza decidió que había suficientes pruebas para considerar su peligrosidad y el riesgo de fuga así que dictó su ingreso en una cárcel de alta seguridad: Botafuegos.
La vida en prisión
«No hay justicia. Lo que me ha pasado a mí le puede pasar a cualquiera», asegura David. «Lo peor de todo -dice- es la impotencia y la rabia que te queda. La cárcel te humilla y te anula como persona. No hay vuelta atrás. Los primeros días fueron los peores. Fue un infierno», recuerda.
La sentencia ya es firme. Así que David sopesa ahora reclamar por el tiempo que estuvo en prisión. «No lo hago por dinero. No hay dinero que compense estar en prisión. Me gustaría que los que me ingresaron allí, sin tener antecedentes penales y sin pruebas, reconozcan que metieron la pata, pero eso será casi imposible. Para recuperar ahora 3.000 euros de indemnización tendré que gastarme 18.000 en abogados. Así es el sistema»...
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Entrevista a José Cosín: abogado y autor del libro “Mafia y Corrupción: El gilismo que no muere”. Publicado en El Mundo (sábado 16 de agosto de 2008).
